Ecos del Santo Reino se crea con la única intención de dar a conocer al mundo el patrimonio Imaginero, de la Capital del Santo Reino, este patrimonio lo acompaño
con una aportación poética si ningún lucro, solo pretendo poner una pincelada más al patrimonio literario de mi querida tierra Jienense.
Las imágenes que uso en este blog son tomadas de Google, en caso de que alguien se sienta invadido por favor hágamelo saber que serán retiradas de inmediato.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Añoranzas a Miguel Hernández














Si me vieses como estoy,
cegado por la oscuridad,
aferrado a estos barrotes,
que impiden mi libertad.
Añoro tu piel morena,
y tu blanca desnudez,
añoro tu alma callada,
ante mi triste palidez.
Si me vieses como estoy,
Desnudo de libertad,
cuanto añoro tus besos,
y tu dulce despertad.
Abre la puerta carcelero,
que mi palabra no quiere callar,
déjame que pise los surcos,
gritando la palabra libertad.
Quiero gritar tu nombre
cuando la luna descansa,
y cerrar mis ojos a la vida,
en la paz de mi casa.
Si me vieses como estoy,
cansado y sin esperanza,
que España se muere de hambre,
y yo de tanta añoranza.
Miguel de la Torre Padilla

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Al Gran Poder Jaenero



 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Viene lento, ya, muy lento,
Casi no se mueve el "paso",
Hoy lo mecen los suspiros,...
Que la saeta va derramando.

Y derrama su llanto la luna,
Que entre claveles lo va alumbrando,
Habiendo una madre dolorida
Que con lágrimas lo va llorando.

Camina lento el Nazareno,
Lento camina entre espinas,
Y llorosas van las retinas,
Cuando leve le pesa la cruz.

Y Jaén se hace pasión
Bajo los sones que enloquece,
Y entre costaleros estremecen,
Ecos de amor, dolor y pasión.

Y el llanto se hace amargura,
Cuando el fervor es ternura,
Y la calle es toda blancura
Cuando asoma, Él con la cruz.

Y Viene lento muy lento
Casi no se mueve el “paso”
Porque lo mecen los suspiros
Que Jaén va derramando.

Miguel de la Torre Padilla

jueves, 27 de febrero de 2014

Repliques de Soledad


 
Llora la noche estrellada
Bajo el palio de tristeza,
Que llena de humildad su belleza
Y de amargura su estampa callada.
 
Llora la naciente mañana
Cuajando de blancos claveles,
La palidez de su cara de nardo
Y el lirio de sus ojos amoratados.
 
Llora la luna que ilumina
La bondad de su grandeza,
Dando paso a tanta belleza
Que llora, entre encajes ribeteados.
 
Llora Jaén  a su Soledad
A la verdad de sus encantos,
A la grandeza de sus manos
A la pureza entre jarras y candelería.
 
Llora silenciosamente el silencio
Cuando en la tarde pasa suspirando,
Entre la plata de sus varales
Y la luz del barrio que la adora.
 
Llora el viento enfurecido
El que la hace primorosa,
Cuando camina como rosa
La más triste Dolorosa.

 
Miguel de la Torre Padilla.

jueves, 30 de enero de 2014

Rosa eterna.

 
Ahora que la brisa te acaricia
Y el incienso envuelve tu palio,
Llora clemencia la Magdalena
Cuando regresas a tu barrio
 
Y se llora ante tu hermosura
Ante tu suave caminar,
Que eres rosa de abril
Herida  por un puñal.
 
Y la noche se llena de estrellas
Y la luna clama al firmamento,
Por esa mirada  y ese lamento
Con porte de eterno sentimiento.
 
Y la rosa viene llorando
Entre bellos pétalos floridos,
¡Oh rosa de mis sentidos¡
Por este barrio de afligidos.
 
Y en la plaza llueven los pétalos
Queriéndote acariciar,
Ese, tu rostro dolorido 
Por la pena de este peregrinar.
 
Y tú, aliento de mi barrio
El que nunca te dejará marchitar,
Porque eres la  rosa florida
Con resaltes de clemencia y bondad.

 

Miguel de la Torre Padilla

sábado, 18 de enero de 2014

Bondad en la Cena



 
Cuando la noche es oración,
Y el dolor traspasa y quema,
Envuelve el viento la Cena,
Con aires de fe y devoción.
 
La mesa rebosa de verdad,
Cuajada de infinita bendición,
Y su nombre, pura salvación,
Repartiendo, luz y bondad.
 
Su rostro, todo un poema,
De soberanía sagrada,
En esta hora venerada,
Repleta de tristeza que quema.
 
Y la noche lo llena de dolor,
Al refugio de las estrellas,
Que palpitantes destellan,
Dando luz, a tanto amor.
 
Y el frío desvanece, delator,
Bajo la noche que lo cubre,
Y entre costales discurre,
La Cena del Divino Redentor.
 
Y Jaén, gris aplomado,
Busca su bondad y razón,
Para llenarse de su perdón,
Hoy al viento entregado.

 

Miguel de la Torre Padilla

sábado, 30 de noviembre de 2013

Yo te pido



 Quien puede mejor que tú,...
Dejarme a tu lado preso,
Sintiendo en mi hombro tú peso,
Y apaciguar tu dolor con un beso.

Señor, te pido por tu clemencia,
Que a la hora de mi muerte,
Tenerte en mi lecho presente,
Para gozar de tu benevolencia.

Quiero aunque no merezco,
Darte cuanto tengo,
Y en este amargo desvarío,
Quisiera besar tu rostro frío.

No merezco que me escuches Señor,
Pero vengo con un ofrecimiento,
Y me encuentro con tu cuerpo santo,
Roto y cuajado de dolor.

Y por tu clemencia yo te pido
Frente a tu cuerpo lacerado,
Que siempre me tengas a tu lado,
Santísimo Cristo crucificado.

Y mi dolor es cuanto te ofrezco,
Ante tu amargo quejido,
Que soy hombre que desvarío,
Ante tu cuerpo inerte, roto y frío.


Miguel de la torre Padilla.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

Al dolor de la Madre de Dios






  Eres, la flor que renace
Entre estrellas y luceros
Esparciendo tú esencia
Por la tierra y el cielo.

Eres, el amanecer celeste
La semilla del anhelo
El aliento que florece,
La ilusión que no perece.

Eres, la claridad de la noche.
El auxilio sin reproche,
La lágrima que se esconde,
En la tristeza mañanera.

Eres, la luz que se busca
Bajo varales de plata,
Y ese suspiro que delata,
Tu tristeza que lenta muere.

Eres, el cobijo despretino
Con destellos que rebosan,
Y por las calles la más dolorosa
Con espinas de triste lamento.

Eres, el amor que duele y quema
La brisa, el pétalo y el sentir,
La Humildad y Silencio gentil
Del alma que muere por Ti.

Miguel de la Torre Padilla.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

El camina descalzo







 Cuando la luna le mira
Entre susurros del viento,
El barrio es un lamento,
Ante la pena Dominica....

El silencio roza su cara,
Y el frio sus pies descalzos,
Cuando transido en la alborada,
Vuelve rendido a su morada.

Dominico de los pies descalzos
Timón de mi alma soñadora,
Que mirarlo a los ojos aprisiona
En la tristeza de su rostro moribundo.

Amorosa la brisa lo acaricia,
Entre aromas de suave lirio,
Que el iris de sus ojos, un delirio,
Envuelto en espinas que hieren.

Y la plaza se cubre de tristeza,
Bajo su túnica nazarena,
Amor, que duele y quema,
Dejando sin aliento a la plazuela.

Y ahora que la luz le refleja
Y su sombra, sombra en la pared,
Prisionero yo quisiera ser,
Tras la reja de su querer


 Miguel de la Torre Padilla-
.

domingo, 27 de octubre de 2013

Dolores de Vera Cruz



























Salve flor nacarada
Surcos de dolor y pena,
Madre sumida en condena
Con ecos de sublime dulzura.
 
Llanto que entre llanto suspira
De ver a Cristo clavado,
y su corazón traspasado
con aceros de aflicción.

 
Salve purísima flor
Luz que lates en el corazón,
Del pueblo que va arropándote
Ahora que la brisa te roza.
 
Silencio que llora silencio
Mirando a tanto honor,
Que hay pena y hay dolor
Que ahogado va en amor.

 Estrella en noche de jueves
Que llorando recorre Jaén,
Y la luna va entre recovecos
Buscando a tan bella silueta.

Y el llanto se hace suspiro
Cuando pasa entre azahar,
Oh, Reina de los mortales,
Soberana en los altares.

 

Miguel de la Torre Padilla

lunes, 9 de septiembre de 2013

El patio del Cal


 











Cuando la tarde se aleja
 Entre sombras y piedras,
 La luna baja iluminando
 Los arcos del patio y su alminar.
 
 Perfuma el romero la brisa
 Y el incienso su manantial,
 El viento esparce en el aire
 Los suspiros del arrabal.
 
 Llora el barrio a su Virgen
 Y al crucificado que con Ella va,
 Llora con cantos y saetas
 Desde el mismo patio, el portal.
 
 La cal lo pinta de blanco,
 Y el geranio le da color,
 Silencio que viene penando,
 El Caído, hijo del mismísimo Dios.
 
 Entre jazmines, la estrofa
 El quejio, y la blanca pared,
 El cristo entre claveles rojos
 Blancos la madre de él.
 
 Y el patio entre piedras y leyendas
 Y un sentido fervor a lo perdido,
 Que abraza a su martes malherido
Con soleares, seguiriyas y saetas.

 

 Miguel de la Torre Padilla


domingo, 14 de julio de 2013

Pasa llorando la Estrella



 Con su rostro de pureza
Y bajo el reflejo de la luna,
Pasa llorando la Estrella
Por estas calles morunas.
...
Rozando pasa la esquina
Entre las luces que brillan,
Y los luceros sobre su canastilla
Dan luz a tan bella mejilla.

Y la cera arde temblorosa
Buscando las cancelas,
Que entre rejas y callejas,
Se esconde el alboroto devoto.

Y cuando el clamor reluce
Convirtiéndose en amor,
Con sufrimiento y dolor,
Pasa llorando la Estrella.

Pasa buscando la plazuela
Entre la luz y la sombra,
Donde un quejido se desborda,
Entrada la madrugada.

Y la plaza se llena de llanto
Mirando al moreno redentor,
Que llega al compás de la luna
Buscando su semblante de plata.

Miguel de la Torre Padilla

domingo, 9 de junio de 2013

Bajo la luna callada


 
Rosa de triste llanto,
Rebosante de belleza y candor,
Que resbalan por tus mejillas,
Toda la gracia de Dios.
 
Alma repleta de tristeza,
De dolor y quebranto,
Que eres Blanca Paloma,
Que a Jaén rezando se asoma.
 
Eres, candil repleto de gloria,
El lucero del lunes Santo,
La vida y la dulzura,
La Señora del amargo canto.
 
Madre al pie de la cruz,
Bajo la luna estrellada,
Dolor en toda  tu mirada,
Llorando la dulzura Despojada.
 
Amargura Madre del rosario,
De entregada ternura,
Que cobijas con esplendor,
Su rostro cuajado de amor.
 
Pureza que caminas callada,
Bajo tu inmenso poderío,
Que eres rosa repleta de río,
Por las calles del triste Jaén.

 

Miguel de la Torre Padilla

lunes, 6 de mayo de 2013

Pena y tristeza


Eres, costado que enamora
Con triste y fría mirada,
Toda la verdad crucificada
Entre gloria embriagadora.
 
Llora el barrio entristecido
Derramando llanto y suspiro
Al verte en cruz prendido
Repleto de amor y misericordia.
 
 Eres, aroma del cielo
Cuando expira la luz,
Y en la oscuridad la gratitud
Envuelta en el frío madero.
 
Llora la pena y tristeza
Marchitándose por Ti, la luna,
Queriendo arrancar de repente
Las espinas que hieren tu frente.

 Eres, el cielo Jaenero
La amargura y nostalgia,
Derramando torrentes de dolor
A tu paso sin vida ni aliento.
 
Llora la flor entristecida
La de las pupilas nacaradas.
La que acapara las miradas
La de las lágrimas Inmaculadas
  Miguel de la Torre Padilla

Foto gentileza de Pedro Pérez                    

sábado, 20 de abril de 2013

Llanto por el Gran Poder






Cual hermoso eres mi Jesús,
Tanto como tu eterna razón,
Llama de  sublime y bello amor,
Que lloran los ojos que así te ven.
 
Rostro, como el rostro Jaenero,
De mirada muy lastimada,
Que es guía de mi morada,
Oración, a una vida entregada.
 
Majestuoso y Real perfil
Fuente dulce y clemente,
De caridad elocuente
De amor profundo y paciente.
 
Lloran los ojos que así te ven,
Amándote con pasión,
Suspiro de ansioso corazón,
Que busca los ojos, de tu Dulce Nombre.
 
Llanto por el Gran Poder,
Que ha sido en esta mi vida,
Luz y fuente inspiradora,
De mis humildes pensamientos.
 
El, que me dio, entre penas aliento,
Tanto como su eterna razón,
Y  en su entrega divina culmina,
En su presencia, Real y Majestuosa.

 

Miguel de la Torre Padilla

martes, 16 de abril de 2013

Luz de Soledad



 
Eres, la  luz que se derrama
Bajo el calor de la cera,
Y eres mirada placentera,
La más llorosa en primavera.
 
Quiebra el verso en Salves
Ante tu fe, azucena,
Que eres reflejo de pena,
Herida en alma llena.
 
Llorosos ante Ti, Soledad,
Ante la Madre más Sagrada,
Al frío de la noche entregada,
Tras el Hijo de vida arrebatada.
 
Por Ti, sueño y respiro,
Tras tu caminar certero,
Y entre azahares espero,
El consuelo de tu pañuelo.
 
Quisiera sentir hoy,
El dolor de tu ser,
En ese triste padecer,
De soledades al anochecer.
 
Eres el aliento y la vida,
Bajo el calor de la cera,
Y eres mirada placentera,
Clara luz. Jaenera.

 

Miguel de la Torre Padilla

jueves, 4 de abril de 2013

Al paso del Nazareno.



Camina rendido por la cruz,
Acompañado por el llanto Jaenero,
Que al suspiro de su llanto eterno
Serás eco, en el corazón de la Dolorosa.

A su tristeza se arrodilla mi alma
Que siente el arroyo de su Clemencia,
Y lamento el dolor y sufrimiento
Que bajas arrastrando por el arrabalejo.

A tu paso contemplo Nazareno
De espinas tu frente coronada,
Y mitigar quisiera esa herida
En el alma de tu Madre amada.

Hiere el corazón al mirarte
Con la inmensa angustia marchita,
Hundiéndose en la noche mí llanto
Al ver tu expresión fatigada.

Resbala por sus pupilas la tristeza
Envuelta en brisa y azahar,
Que lleva el consuelo del costalero
Que jubiloso le lleva con templanza.

Toda mi alma, aguanta el suspiro
Que leve te mira y leve te llora,
Viendo de lejos a la triste Señora
Que llega sufriendo al  par del  Nazareno.


Miguel de la Torre Padilla.

sábado, 16 de marzo de 2013

AL SEÑOR DE LA VERA CRUZ




Avanzas como la tarde
En tu barco, pan de oro,
Bajo el amor del pueblo entero,
Y de costero a costero.

Se esconden las nubes negras,
Ante el Señor del Trueno,
Asomándose la blanca luna
Dando luz a tu sondeo.

Y entre redobles de tambores
Pasan tus manos heridas,
La llaga de tu costado
y el dolor de tu Madre María.

Un quejido desgarrado
Como la cera se derretía,
Son las lágrimas de tu Madre
Mirando tu corona de espinas.

Llora el costalero que te porta
Veinticinco años, quien lo diría,
Veinticinco claveles rojos,
Y cuantas Aves Marías.

Y por las enceladas paredes
La sombra queda prendida,
De una cruz con su Cristo,
Y de la una Madre, dolorida.

Miguel de la Torre Padilla

miércoles, 13 de marzo de 2013

X años de sentimientos.


Diez años, tras tu bendita mirada
Tras esa, tú llama Despojada,
Que entrada la madrugada,
Rompe el llanto de mi pueblo.

Diez años, tras las espinas de tus sienes,
Tras la cera, que envuelven tus tormentos,
Que dejan a la ilusión, herida de muerte
Inundando Jaén, con tus perdones.

Diez años, a tus pies entregados,
Abrazados al soplo de vida de tus ojos,
Esos, tiernos dulces y misericordiosos
Cuajados de Lágrimas de Pasión.

Diez años, tras el rumbo de tus pasos
Desgarrando sones para tu Gloria,
Obteniendo de Ti, la luz del favor
Al dejar tu gracia sobre nosotros.

Diez años, tras tu espalda flagelada
Tras la savia Glorificada de tu Nombre,
Diez años, tras la amargura de tu silencio,
“Rey Moreno de los Cielos”.

Miguel de la Torre Padilla.